La mitad rebelde del padrón

Este año el padrón electoral se parte literalmente al medio entre generaciones, representando el voto de los jóvenes cerca del 40%. La preocupación de los candidatos pasará por saber: ¿Qué le interesa a cada generación? Y, considerando que con los más grandes ya se tiene experiencia, ¿cómo llegar a los nuevos votantes?

El contexto 2017 nos hace entender que la verdadera grieta no es política-partidaria, sino más bien generacional. En Argentina tanto en agosto como en octubre iremos a las urnas 33.193.686 ciudadanos, de los cuales el 37% son jóvenes de entre 16 y 34 años. En Formosa el escenario es similar: de los 442.886 electores habilitados, alrededor del 30% tiene de 16 a 30 años.

Este turno electoral tiene por delante, entonces, un reto más que importante en cuanto a la comunicación política. El electorado es poli-consumista y se caracteriza por una convivencia multi-heterogénica, de hasta cuatro generaciones: Babyboomers (nacidos entre 1940-1964), Generación X (1965-1976), Millennials (1977-1995) y Generación Z (1995-Ahora).

Esta diferencia hace que el formato de las elecciones venga mutando sustancialmente en las últimas décadas, sobre todo por la incorporación de nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC’s). El candidato que pretenda obtener buenos resultados tiene que hacerse hoy más que nunca una serie de preguntas.

La primera de ellas es “¿cómo ve y siente la política cada generación?”, sin olvidar el esquema central: “¿Cómo penetrar esa multi-heterogeneidad?” En cuanto a los más jóvenes: ¿Les exigimos que se involucren más en política u optamos por atraerlos de otra forma, ahora que se muestran más rebeldes al llamado de la política?

La tecnología abrió una grieta generacional a esta altura insalvable. Es la grieta tangible, que se exhibe a diario en los consumos a través de la TV, diarios y la radio, aunque también en los smartphones, tablets, notebooks y una lista casi infinita de nuevos reproductores portátiles que día a día aparecen y se instalan en la cotidianeidad de las personas.

El mundo en las manos

El sociólogo Gonzalo Arias, autor del libro “Gustar, ganar y gobernar”, plantea el contexto: “El mundo –cuenta– para los niños y adolescentes de los ´80 y principios de los ´90 llegaba hasta 5 cuadras a la redonda de su casa. Hoy un adolescente recorre Medio Oriente con Google Maps y ‘camina’ por las calles de Moscú con Google Street View”.

Ocurre que las TIC’s ponen literalmente el mundo en la palma de la mano. Permiten conocerlo ¡gratis! Las más populares y utilizadas son las redes sociales, que actúan como canales de difusión de información, pero igualmente como puerta de acceso a los consumos culturales de la población.

Entre ellas, Facebook es la más utilizada del mundo con 1.860 millones de usuarios activos alcanzados en 2017. En el tren de las populares están también: WhatsApp con 1.200 milllones; WeChat con 850 millones; Instagram, con apenas cuatro años de creación, más de 500 millones; Twitter 317 millones; y, un poco más atrás y avanzando, Snapchat con 301millones.

En esta actualidad de hiper-información el desafío generacional está planteado. De cara a las elecciones, la opinión pública siempre más rebelde (las encuestas aciertan cada vez menos) se mueve por nuevos territorios y la comunicación debe necesariamente oscilar entre los medios tradicionales y las redes sociales.

Quiénes entiendan este contexto podrán sacar el mayor provecho. Más aun sabiendo que las nuevas generaciones consideran a las redes sociales como la mejor forma de comunicación, según una encuesta que hicimos este mes desde la consultora Media Política. Por ello, es necesario preparar estrategias comunicacionales especialmente para ellos con temáticas que les interesan, teniendo en cuenta que las redes son medios de participación y colaboración ciudadana.

Por Lic. Julio Gómez
juliogomezfsa@gmail.com
Consultor político formado en comunicación social y marketing